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Climatiza en verano sin que te cueste mucho

El calor ya está aquí y además, ha llegado para quedarse. Según numerosos expertos, este verano se anticipa como uno de los más calurosos en los últimos años. De hecho, ya comenzamos a padecer las consecuencias que trae consigo un período estival tan sofocante.

No cabe duda de que una de las mejores y más necesarias formas de alcanzar el confort y la comodidad en verano, ya sea en casa o en el trabajo, es climatizar tu entorno. Sin embargo, en muchas ocasiones, el elevado número de horas que trabajan nuestros equipos de climatización hacen que podamos llevarnos un susto al ver la factura de la luz.

Para ayudaros a que esto no pase, en Refricenter Group, les brindamos

4 consejos para reducir los costes en climatización sin gastar ni un dólar:

  • Mantén la temperatura de tu zona entre 24 y 26 grados. No exageres con la temperatura, se ha demostrado que la temperatura ideal para verano se sitúa en esa franja. Cada grado adicional que bajes en tu termostato representa hasta un 7 u 8% de gasto adicional.
  • Aprovecha tus propios recursos. Emplea las horas donde se registra una menor temperatura (esto es, a primera hora de la mañana o última de la noche) y aprovecha para ventilar tu vivienda o espacio climatizado.
  • No dejes que se te escape el frío. Un buen aislamiento térmico es indispensable para que no desperdiciemos la energía. Comprueba que las ventanas o puertas estén correctamente cerradas y que no haya filtraciones de aire. Evitar cualquier tipo de fugas puede mejorar hasta en un 20% la eficiencia de tu sistema.
  • Combate el efecto del Sol. Si quieres reducir la temperatura, cierra las cortinas o persianas. En caso de que tengas toldo, bájalo para reducir la ganancia de calor asociada al impacto de los rayos de sol. Según estima el Departamento de Energía de Estados Unidos, esta simple medida puede reducir en un 45% la captación de calor no deseado.

Estas sencillas pero a la vez útiles medidas para optimizar la eficiencia energética de tu sistema pueden ayudarte a ahorrar más de 100 dólares en la factura de la luz.

Artículo gracias blog de AirZone

Consejos para dormir cuando hace calor

Dormir cuando hace calor en ciertas regiones puede ser misión casi imposible. Las altas temperaturas (en ocasiones de más de 30 ºC). Unidas a una humedad alta, hacen del verano la época más dura para conciliar el sueño.

Normalmente, se recomienda que los adultos duerman entre 7 y 9 horas al día. Si sufres por las noches y no te vale con contar ovejas, sigue los consejos que te proponemos en este post.

La importancia de dormir bien

A partir de 26 ºC se hace difícil dormir bien. De hecho, normalmente los expertos apuntan a que la temperatura ideal para dormir se sitúa entre 18-22 ºC (en función de diversos parámetros: edad, sexo, humedad, etc.).

«El sueño es la fábrica de nuestro día» — Eduard Estivill, experto en alteraciones del sueño

Cuando las temperaturas por la noche son elevadas, el sueño se altera y, en general, es menos profundo. Una mala noche puede producir múltiples complicaciones:

  • Irritabilidad
  • Menor capacidad de concentración
  • Mayores probabilidades de padecer ansiedad
  • Menor rendimiento físico
  • Problemas a la hora de procesar la glucosa
  • Disminución de la temperatura corporal basal

Estas son solo algunos de los principales problemas, si quieres seguir indagando con este tema, puede consultar este enlace.

Consejos para dormir con calor

A continuación te detallamos algunas recomendaciones o ideas que pueden serte útiles en las noches de verano:

  • El aire acondicionado es tu aliado. Dormir con el aire acondicionado no es malo en absoluto. Al contrario de lo que muchos creen, la calidad del aire no se empeora. Llevando a cabo el mantenimiento básico habitual del equipo, la calidad del aire no se resiente. Por lo tanto, en las noches en las que no haya manera de conciliar el sueño, utilízalo sin miedo. Si tienes un sistema moderno puedes programarlo para que se apague trascurrido un tiempo o al alcanzar una temperatura. El poder está en tus manos.
  • Realiza cenas ligeras. Es más fácil dormir si cenas comidas frías, ligeras y fáciles de digerir. Cuando realizas cenas pesadas, el cuerpo necesita trabajar más y generar más calor para realizar la digestión. También, aunque suene raro, se recomienda el picante. Las comidas picantes estimulan la sudoración y hacen que nuestro cuerpo pierda calor.
  • El agua, ese líquido divino. Bebe mucha, mucha agua a lo largo del día. Beber agua fresca (no helada) antes de dormir te mantiene hidratado.
  • Cuidado con el pijama que usas. Puedes estar cometiendo el error de usar una prenda que no sea óptima. Para las noches más calurosas, opta siempre por el pijama de algodón. El algodón facilita la transpiración. Por supuesto, este criterio es extensible a la sábanas.
  • Date una ducha (¡pero no con agua fría!). Una buena opción es darse una ducha con agua tibia antes de irse a la cama. Si el agua está muy fría, el cuerpo generará calor para combatir ese cambio brusco de temperatura.

dormir cuando hace calor

Bonus: consejos extra para los más osados

  • Si todo lo anterior se te queda corto, también puedes recurrir a opciones más drásticas. Aunque suenen alocadas, algunas pueden serte de mucha utilidad. Dormir cuando hace calor a veces implica acciones de emergencia:
    • Enfría tus sábanas o pijama en la nevera. Como lo oyes. Hay fuentes que recomiendan esta acción en casos extremos. Eso sí, si los vas a meter en el frigorífico que sea con una funda o protección.
    • Enfría la almohada. Otra posibilidad. Quizá esta opción la habrá utilizado más de uno de vosotros en alguna que otra ocasión.
    • Si tienes ventilador, combínalo con el hielo. Una opción muy old-school. Si utilizas un ventilador puedes colocar un recipiente con hielo inmediatamente delante de las aspas para que el aire que impulse sea más frío.            

Artículo gracias a blog de Airzone